VENCEDORES
DE GIGANTES.
Todos
hemos tenido en alguna parte de nuestra vida, o tenemos, o tendremos, un
imposible que parece que nos va a derrotar, que nos va a vencer,
que nos va a robar todo lo que hemos logrado, o un reto que no se parece a
ninguno que hayamos enfrentado antes, que parece imponente, enojado, fuerte, destructor, que consume nuestros
pensamientos y agota nuestras fuerzas. Nos despierta en la noche y/o nos
mantiene despiertos. Luce impenetrable, como el reto más grande de nuestras
vidas. Y está entre nosotros y la vida plena (Efe_1:22-23), abundante (Jua_10:10),
bendecida (Efe_1:3), victoriosa (Rom_8:31-39), que Dios tiene y
quiere para nosotros.
Pero
no estamos solos en ello (1Pe_5:8-10). Otros personajes de la Biblia y
todos nuestro hermanos en la fe en todas las edades y culturas, han
experimentado los mismos imposibles, problemas y/o retos que nos consumen o nos
pueden consumir en el futuro. Josué tuvo su Jericó. David tuvo su Goliat. Elías tuvo
su Jezabel. Juan tuvo su imperio romano. Pero todos ellos los vencieron con la
ayuda de Dios, y con nosotros no será la excepción porque Dios de ninguna
manera hace acepción de personas (Deu_10:17, Job_34:19, Col_3:25).
Dios, para Sus hijos es un Ayudador permanente (Sal_121:1-8,
Sal_18:1-2), y así como estuvo con todos los personas que hemos mencionado
y con todos nuestros hermanos en las diferentes épocas y culturas, así estará
con nosotros. Él es una Ayuda disponible para cada uno de nosotros hoy y
siempre.
Mat_11:28-30 nos enseña muy claramente que le
dejemos a Él todos los problemas, retos y situaciones que a nosotros nos
parecen imposibles, y que descansemos en Él porque Él tomara cartas en el
asunto y nos dará la victoria frente a ello (Sal_23:4-6, Rom_8:31-39) y
obrarán en nuestro beneficio al final de cuentas (Rom_8:28-29). No hay
situación, circunstancia, problema o reto mayor que nuestro Dios y Padre (1Jn_4:4)
ni obra de las tinieblas que venga contra nosotros que Dios no la vaya a tomar
en sus manos (1Jn_3:8) y deshacerla.
Solo necesitamos creer en Él y creerle a Él y Él
hará en el momento preciso (Ecl_3:11). Dejemos los problemas que no
podemos solucionar en Sus manos amorosas y todopoderosas, y solucionemos
aquellos que si podamos con la guianza de Él, de Su Palabra (Sal_119:105) y de Su Espíritu (Rom_8:14). Si Dios con nosotros, ¿Quién contra nosotros? (Rom_8:31). En todas las cosas somos más que vencedores (Rom_8:37).
Cuando se nos presenten esas situaciones, problemas o retos, tenemos dos
alternativas y solo dos: O le creemos a Dios o le creemos al
problema. Nosotros somos los que tomamos la decisión (Deu_30:19-20). Pero
siempre necesitamos tener presente que solo hay una opción que es vida, bendición, victoria,
plenitud, abundancia, verdad, etc. Si Él es nuestro
Pastor tendremos victoria (Sal_23:1-6).
No hay comentarios:
Publicar un comentario