martes, 17 de marzo de 2026

Vencedores de gigantes.

 

VENCEDORES DE GIGANTES.

 

Todos hemos tenido en alguna parte de nuestra vida, o tenemos, o tendremos, un imposible que parece que nos va a derrotar, que nos va a vencer, que nos va a robar todo lo que hemos logrado, o un reto que no se parece a ninguno que hayamos enfrentado antes, que parece imponente, enojado, fuerte, destructor, que consume nuestros pensamientos y agota nuestras fuerzas. Nos despierta en la noche y/o nos mantiene despiertos. Luce impenetrable, como el reto más grande de nuestras vidas. Y está entre nosotros y la vida plena (Efe_1:22-23), abundante (Jua_10:10), bendecida (Efe_1:3), victoriosa (Rom_8:31-39), que Dios tiene y quiere para nosotros.

 

Pero no estamos solos en ello (1Pe_5:8-10). Otros personajes de la Biblia y todos nuestro hermanos en la fe en todas las edades y culturas, han experimentado los mismos imposibles, problemas y/o retos que nos consumen o nos pueden consumir en el futuro. Josué tuvo su Jericó. David tuvo su Goliat. Elías tuvo su Jezabel. Juan tuvo su imperio romano. Pero todos ellos los vencieron con la ayuda de Dios, y con nosotros no será la excepción porque Dios de ninguna manera hace acepción de personas (Deu_10:17, Job_34:19, Col_3:25).

 

Dios, para Sus hijos es un Ayudador permanente (Sal_121:1-8, Sal_18:1-2), y así como estuvo con todos los personas que hemos mencionado y con todos nuestros hermanos en las diferentes épocas y culturas, así estará con nosotros. Él es una Ayuda disponible para cada uno de nosotros hoy y siempre.

 

Mat_11:28-30 nos enseña muy claramente que le dejemos a Él todos los problemas, retos y situaciones que a nosotros nos parecen imposibles, y que descansemos en Él porque Él tomara cartas en el asunto y nos dará la victoria frente a ello (Sal_23:4-6, Rom_8:31-39) y obrarán en nuestro beneficio al final de cuentas (Rom_8:28-29). No hay situación, circunstancia, problema o reto mayor que nuestro Dios y Padre (1Jn_4:4) ni obra de las tinieblas que venga contra nosotros que Dios no la vaya a tomar en sus manos (1Jn_3:8) y deshacerla.

 

Solo necesitamos creer en Él y creerle a Él y Él hará en el momento preciso (Ecl_3:11). Dejemos los problemas que no podemos solucionar en Sus manos amorosas y todopoderosas, y solucionemos aquellos que si podamos con la guianza de Él, de Su Palabra (Sal_119:105) y de Su Espíritu (Rom_8:14). Si Dios con nosotros, ¿Quién contra nosotros? (Rom_8:31). En todas las cosas somos más que vencedores (Rom_8:37).

 

Cuando se nos presenten esas situaciones, problemas o retos, tenemos dos alternativas y solo dos: O le creemos a Dios o le creemos al problema. Nosotros somos los que tomamos la decisión (Deu_30:19-20). Pero siempre necesitamos tener presente que solo hay una opción que es vida, bendición, victoria, plenitud, abundancia, verdad, etc. Si Él es nuestro Pastor tendremos victoria (Sal_23:1-6).

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario