UN DÍA PARA LA ADORACIÓN.
Hoy, como cada uno de nuestros días, es un
día para la adoración. El motivo para ello es en primer lugar, porque hoy
amanecimos con vida por la Gracia de Dios. Personas que se acostaron anoche,
hoy no amanecieron, además, nuestras funciones corporales, aunque tal vez con un
mínimo de problemas, están activas. Tenemos pies para caminar cuando hay muchos
que no los tiene, tenemos manos para tocar, cuando hay muchos que no las
tienen. Tenemos boca para hablar, cuando hay muchos que están mudos. Tenemos
ojos para ver, cuando hay muchos que están ciegos, tenemos oídos para oír
cuando hay muchos que están sordos. Tenemos casa y cama donde amanecer, cuando
hay muchos que amanecieron en la calle. En fin, tenemos muchos regalos de Dios
desde hoy al amanecer (Jua_3:27) y que nos siguen hasta este momento.
Y por si ello fuera poco, Sus misericordias
son nuevas para con nosotros hoy (Lam_3:22-23). Hoy, por ello, tenemos
una nueva oportunidad para ser salvos si todavía no lo somos, y cambiar nuestro
destino de la condenación eterna a la vida eterna (Mar_16:15-16, Rom_10:8-10).
Y si ya somos salvos, es un día para pedir perdón por nuestros pecados y ser
perdonados (1Jn_1:9), una nueva oportunidad para enmendar nuestros
caminos que no están conforme a la voluntad de Dios (Sal_119:59) y por
lo cual nuestra vida no es todavía todo lo que debe ser (Jua_10:10, Efe_1:3,
Rom_8:37, etc.), un día para crecer en Cristo y mucho más (Stg_1:17).
Por la Gracia de Dios, y solo por Su Gracia,
tenemos la oportunidad de ser lo que Dios dice que somos, tener lo que Dios
dice que tenemos, poder lo que Dios dice que podemos y vivir la vida que Dios
dice que vivamos, y todo ello no solo por Su Gracia sino porque Dios en Cristo
ya pagó el precio para que nosotros tuviéramos el acceso a todo ello como Sus
hijos (Jua_1:12, Rom_8:15-17, Col_2.13-15, Gal_3:13-14) porque somos
hechura suya creados en Él para buenas obras que preparó para que anduviéramos
en ellas (Efe_2:10) y porque separados de Él no podemos alcanzar todo
eso (Jua_15:5).
Y nuestra respuesta a ello no puede ser otra cosa
que agradecimiento (1Ts_5:18) y adoración (Jua_3:23-24).
Hoy
es un buen día para adorar dando
gracias por lo que ya tenemos. Hoy es un buen día para enfocarnos, no en lo que
nos falta (queja) sino en lo que ya tenemos (agradecimiento). La queja nos
frustra, mientras que el agradecimiento nos anima.
Hoy es un buen día para darle gracias
y adorar al Señor porque Él tiene planes de bien para darnos un futuro
(terrenal) y una esperanza (eternidad) (Jer_29:11). Porque Él desea que seamos
prosperados en todas las cosas y tengamos salud, ,así como prospera nuestra
alma (3Jn_1:2). Porque Él lleva nuestra vida en aumento como la luz de
la aurora (aún por encima de nubes grises que podamos ver en nuestro día) (Pro_4:18).
Por todo ello, hoy es un buen día para
ver la vida con fe y con esperanza. Para dejar atrás la duda, la incredulidad y
la desesperanza. Dios hará lo que Él ha
dicho que hará, si nosotros se lo permitimos y nos alineamos con lo que Él dice
y le creemos (Luc_1:37, Jua_11:40).
Adoremos
y agradezcamos constantemente este día y todos los días, por todo, y cada día será un
día de bendición y de gozo.
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