sábado, 28 de marzo de 2026

Dios en todo tiene un propósito.

 

DIOS EN TODO TIENE UN PROPÓSITO.

 

 

El Sal_138:8 nos enseña que Dios cumplirá Su propósito en cada uno de nosotros y en todo lo creado (el universo) y Él nos diseñó en el vientre de nuestras madres con todo lo necesario para ello y además diseñó cada una de las circunstancias de nuestra vida para encaminarnos a Su propósito, que comienza por conocerlo y encontrarlo (Sal_139:13-16, Efe_2:10, Hch_17:26-28).

 

La Palabra también nos enseña que ni un solo pajarillo cae a tierra sin que sea la voluntad de Dios (Mat_10:29) y que Él tiene contados cada uno de los cabellos de nuestra cabeza (Luc_12:7). Si Él tiene cuidado y control de esas cosas tan aparentemente insignificantes e irrelevantes, cuanto más tendrá no solo el cuidado sino el control de todos los asuntos de nuestra vida, de nosotros Sus hijos. De manera que nada de lo que ocurre en el mundo, a nuestro alrededor, y en nuestras vidas sucede por casualidad, todo ello nos está encaminando al cumplimiento de Su propósito en nosotros (Rom_8:28-29).

 

Todo lo que sucede en el mundo, a nuestro alrededor y en nosotros tiene una razón, un plan y un destino. La voluntad y la mano de Dios hace que cada cosa que suceda se adapte a Su Voluntad como en el caso de Ester y Mardoqueo, en el que la providencia de Dios obró de manera sobrenatural para que el propósito de liberación de Dios para Su pueblo se cumpliera. Cuanto más no sucederá lo mismo para traernos a cada uno de nosotros al cumplimiento de Sus planes de bien para darnos un futuro y una esperanza (Jer_29:11) y llevar nuestra vida en aumento (Pro_4:18). Si un padre natural, con recursos limitados procura eso para sus hijos, cuanto más nuestro Padre lo hará con la ventaja extraordinaria que Él cuenta con todos los recursos y poder a Su alcance para que Su propósito se cumpla en nosotros (Mat_7:9-11, Luc_11:11-13). La voluntad, el poder y la mano de Dios hace que cada cosa suceda y se adapte a Su Voluntad para llevarnos al cumplimiento de Su propósito.

 

Meditemos en los eventos de nuestra vida acerca de los cuales nunca hemos experimentado paz, seguimos experimentando dolor o alguna emoción negativa respecto a ellos y hagamos la paz con ese tema, perdonemos lo que necesitamos perdona y demos gracias al Señor porque Él, si no lo ha hecho aún obrar a nuestro favor y para nuestro bien todavía, lo hará en un futuro cercano (Rom_8:28-29, Jua_3:27, Stg_1:17, 1Ts_5:18).

 

Y también meditemos en los eventos de nuestra vida que nos han traído hasta aquí y veamos cómo la mano sobrenatural de Dios ha obrado en ellos para dirigirnos a través de las circunstancias de nuestra vida que no estaban bajo nuestro control (y casi nada de ello, si no es que nada, estuvo bajo nuestro control) y demos gracias al Señor por ello, porque habiendo venido sin nada al mundo, hemos alcanzado y disfrutado de muchas cosas que ni merecíamos ni hicimos nada por alcanzarlas, y entendamos que las que aparentemente hemos alcanzado por nosotros, no han sido por nosotros sino por Su Gracia dirigiéndonos a través de circunstancias de las que no teníamos control, para llegar a ellas.

 

Y principalmente, demos gracias al Señor por todo lo que ha sido en nuestra vida, que nos ha traído hasta aquí, y que ha sido bendición, y por todo lo que no ha sucedido en nuestra vida, que ha sido Su protección para nosotros (1Ts_5:18).

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario