DIOS EN TODO TIENE UN PROPÓSITO.
El Sal_138:8
nos enseña que Dios cumplirá Su propósito en cada uno de nosotros y en todo lo
creado (el universo) y Él nos diseñó en el vientre de nuestras madres con todo
lo necesario para ello y además diseñó cada una de las circunstancias de
nuestra vida para encaminarnos a Su propósito, que comienza por conocerlo y
encontrarlo (Sal_139:13-16, Efe_2:10, Hch_17:26-28).
La
Palabra también nos enseña que ni un solo pajarillo cae a tierra sin que sea la
voluntad de Dios (Mat_10:29) y que Él tiene contados cada uno de los
cabellos de nuestra cabeza (Luc_12:7). Si Él tiene cuidado y control de esas
cosas tan aparentemente insignificantes e irrelevantes, cuanto más tendrá no
solo el cuidado sino el control de todos los asuntos de nuestra vida, de
nosotros Sus hijos. De manera que nada de lo que ocurre en el mundo, a nuestro
alrededor, y en nuestras vidas sucede por casualidad, todo ello nos está
encaminando al cumplimiento de Su propósito en nosotros (Rom_8:28-29).
Todo
lo que sucede en el mundo, a nuestro alrededor y en nosotros tiene una razón,
un plan y un destino. La voluntad y la mano de Dios hace que cada cosa que
suceda se adapte a Su Voluntad como en el caso de Ester y Mardoqueo, en el que
la providencia de Dios obró de manera sobrenatural para que el propósito de
liberación de Dios para Su pueblo se cumpliera. Cuanto más no sucederá lo mismo
para traernos a cada uno de nosotros al cumplimiento de Sus planes de bien para
darnos un futuro y una esperanza (Jer_29:11) y llevar nuestra vida en
aumento (Pro_4:18). Si un padre natural, con recursos limitados procura
eso para sus hijos, cuanto más nuestro Padre lo hará con la ventaja
extraordinaria que Él cuenta con todos los recursos y poder a Su alcance para
que Su propósito se cumpla en nosotros (Mat_7:9-11, Luc_11:11-13). La
voluntad, el poder y la mano de Dios hace que cada cosa suceda y se adapte a Su
Voluntad para llevarnos al cumplimiento de Su propósito.
Meditemos
en los eventos de nuestra vida acerca de los cuales nunca hemos experimentado
paz, seguimos experimentando dolor o alguna emoción negativa respecto a ellos y
hagamos la paz con ese tema, perdonemos lo que necesitamos perdona y demos
gracias al Señor porque Él, si no lo ha hecho aún obrar a nuestro favor y para
nuestro bien todavía, lo hará en un futuro cercano (Rom_8:28-29, Jua_3:27,
Stg_1:17, 1Ts_5:18).
Y también
meditemos en los eventos de nuestra vida que nos han traído hasta aquí y veamos
cómo la mano sobrenatural de Dios ha obrado en ellos para dirigirnos a través
de las circunstancias de nuestra vida que no estaban bajo nuestro control (y
casi nada de ello, si no es que nada, estuvo bajo nuestro control) y demos gracias
al Señor por ello, porque habiendo venido sin nada al mundo, hemos alcanzado y
disfrutado de muchas cosas que ni merecíamos ni hicimos nada por alcanzarlas, y
entendamos que las que aparentemente hemos alcanzado por nosotros, no han sido
por nosotros sino por Su Gracia dirigiéndonos a través de circunstancias de las
que no teníamos control, para llegar a ellas.
Y principalmente,
demos gracias al Señor por todo lo que ha sido en nuestra vida, que nos ha
traído hasta aquí, y que ha sido bendición, y por todo lo que no ha sucedido en
nuestra vida, que ha sido Su protección para nosotros (1Ts_5:18).
No hay comentarios:
Publicar un comentario