viernes, 30 de enero de 2026

Días de decisiones.

 

DÍAS DE DECISIONES.

 

Cada día de nuestras vidas, nos guste o no, vamos a tener que tomar decisiones, y no solo unas cuantas, sino muchas, y todas ellas pequeñas o grandes son semillas que sembramos y que van a determinar, por lo menos parcialmente, el curso de nuestras vidas (Cnt_2:15, Gal_6:7-8). De tal manera que. de esas decisiones, unas son para vida y bendición, y otras son para muerte y maldición (Deu_30:19-20). Lo mismo nos cuesta tomar uno u otra (una decisión) pero sus resultados son muy diferentes según sean unas u otras.

 

Cada día vamos a decidir:

·         Por la vida o por la muerte.

·         Por la bendición o por la maldición.

·         Por el todo lo puedo o el no puedo (Fil_4:13).

·         Por el en Cristo soy más que vencedor o soy un derrotado (Rom_8:31-39)..

·         Por el gozo o por la tristeza (1Ts_5:16).

·         Por la libertad o por la depresión (2Co_3:17, Jua_8:31-32).

·         Por el perdón o por el resentimiento (Mat_6:14-15, Heb_12:15).

·         Por creerle a Dios o por creerle a las circunstancias (Col_3:1-3).

·         Por la queja o por el agradecimiento (1Ts_5:18).

·         Por el vaso medio vacío o por el vaso medio lleno.

·         Por el optimismo o por el pesimismo.

·         Por la esperanza o por la desesperanza (Pro_10:28, Efe_1:18).

·         Por el pecado o la obediencia (1Pe_1:14-16).

·         Por las buenas decisiones o por las malas decisiones (Rom_12:2, Efe_4:22-24).

·         Por avanzar o por estancarnos (Pro_4:18, Fil_1:6, 2Co_3:18).

 

Hoy es el día de la decisión (Mat_6:11, Mat_6:34).

Hoy es el día que hizo el Señor para que nos gocemos y nos alegremos en Él (Sal_118:24).

Hoy es el día de abandonar lo viejo y abrazar lo nuevo (2Co_5:17).

Hoy es el día de salvación (Isa_55:6).

 

Y lo mismo que hicimos hoy, hagámoslo también mañana, y pasado, y el resto de nuestras vidas, porque cada día en Dios es un día para bendición y vida. Él nos ha prometido “te bendeciré y serás bendición” (Gen_12:2). Somos de bendición para todas las personas que están a nuestro alrededor, pero la bendición comienza por nosotros mismos: bendigámonos y no nos maldigamos, bendigamos nuestro día y no lo maldigamos, bendigamos nuestra vida y no la maldigamos. Y seremos de bendición porque de la abundancia de nuestro corazón hablarán nuestra boca y nuestros actos (Luc_6:45, Pro_23:7) porque damos lo que somos y lo que tenemos (Mat_10:8).

 

Importante. Si quieres experimentar este aliento del cielo en tu vida y aún no le has entregado tu vida a Cristo de todo corazón (Jua_1:12, Rom_10:8-10, Rom_10:13) hoy es el día de hacerlo con una sencilla oración allí donde estés pidiéndole que perdone tus pecados, ayude tu incredulidad y por Su Espíritu Santo te guíe para experimentarlo, sabiendo que Cristo no vino al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por Él (Jua_3:16-17) y que al que viene a Él no le echa fuera sino que le da libertad para vivir todo aquello que Él nos ha prometido (Jua_6:37, Jua_8:31-32, Jua_8:36).

 

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