DÍAS DE
DECISIONES.
Cada día de nuestras vidas, nos guste o no, vamos a
tener que tomar decisiones, y no solo unas cuantas, sino muchas, y todas ellas
pequeñas o grandes son semillas que sembramos y que van a determinar, por lo
menos parcialmente, el curso de nuestras vidas (Cnt_2:15, Gal_6:7-8). De
tal manera que. de esas decisiones, unas son para vida y bendición, y otras son
para muerte y maldición (Deu_30:19-20). Lo mismo nos cuesta tomar
uno u otra (una decisión) pero sus resultados son muy diferentes según sean
unas u otras.
Cada
día vamos a decidir:
·
Por la vida o por la muerte.
·
Por la bendición o por la maldición.
·
Por el todo lo puedo o el no puedo (Fil_4:13).
·
Por el en Cristo soy más que vencedor o soy un derrotado (Rom_8:31-39)..
·
Por el gozo o por la tristeza (1Ts_5:16).
·
Por la libertad o por la depresión (2Co_3:17, Jua_8:31-32).
·
Por el perdón o por el resentimiento (Mat_6:14-15, Heb_12:15).
·
Por creerle a Dios o por creerle a las circunstancias (Col_3:1-3).
·
Por la queja o por el agradecimiento (1Ts_5:18).
·
Por el vaso medio vacío o por el vaso medio lleno.
·
Por el optimismo o por el pesimismo.
·
Por la esperanza o por la desesperanza (Pro_10:28, Efe_1:18).
·
Por el pecado o la obediencia (1Pe_1:14-16).
·
Por las buenas decisiones o por las malas decisiones (Rom_12:2,
Efe_4:22-24).
·
Por avanzar o por estancarnos (Pro_4:18, Fil_1:6, 2Co_3:18).
Hoy
es el día de la
decisión (Mat_6:11, Mat_6:34).
Hoy es el día que hizo el Señor para que nos
gocemos y nos alegremos en Él (Sal_118:24).
Hoy
es el día de
abandonar lo viejo y abrazar lo nuevo (2Co_5:17).
Hoy
es el día de
salvación (Isa_55:6).
Y
lo mismo que hicimos hoy, hagámoslo también mañana, y pasado, y el resto de nuestras vidas, porque cada
día en Dios es un día para bendición y vida. Él nos ha prometido “te bendeciré
y serás bendición” (Gen_12:2). Somos de bendición para todas las personas
que están a nuestro alrededor, pero la bendición comienza por nosotros mismos:
bendigámonos y no nos maldigamos, bendigamos nuestro día y no lo maldigamos,
bendigamos nuestra vida y no la maldigamos. Y seremos de bendición porque de la
abundancia de nuestro corazón hablarán nuestra boca y nuestros actos (Luc_6:45,
Pro_23:7) porque damos lo que somos y lo que tenemos (Mat_10:8).
Importante. Si quieres experimentar
este aliento del cielo en tu vida y aún no le has entregado tu vida a Cristo de
todo corazón (Jua_1:12, Rom_10:8-10, Rom_10:13) hoy es el día de hacerlo
con una sencilla oración allí donde estés pidiéndole que perdone tus pecados,
ayude tu incredulidad y por Su Espíritu Santo te guíe para experimentarlo,
sabiendo que Cristo no vino al mundo para condenar al mundo sino para que el
mundo sea salvo por Él (Jua_3:16-17) y que al que viene a Él no le echa
fuera sino que le da libertad para vivir todo aquello que Él nos ha prometido (Jua_6:37,
Jua_8:31-32, Jua_8:36).
No hay comentarios:
Publicar un comentario