DEJAR ATRÁS EL
PASADO.
La Palabra
nos enseña en Mat_6:34 que no nos afanemos por el día de mañana, y
también en Luc_9:62 nos enseña que el que ve para atrás (al ayer) no es
apto para entrar en el Reino de los Dios.
Ayer
es posible que hayamos cometido errores, hayamos fallado y/o fracasado, pecado,
tomado malas decisiones, errar en el blanco de hacer la voluntad de Dios, etc.,
pero la Palabra también nos da la solución para ello en 1Jn_1:9, 1Jn_2:1:
si confesamos nuestros pecados y fallas el Señor es fiel y justo para
perdonarnos y limpiarnos de toda maldad, además de que Sus misericordias son
nuevas para con nosotros, Sus hijos, cada mañana (Lam_3:22-23), lo que
implica que hoy tenemos a nuestra disposición y a nuestro favor nuevas
misericordias porque hoy es un nuevo día, una nueva oportunidad (2Co_5:17).
Por
el otro lado también la Palabra nos enseña que no nos afanemos por el día de
mañana porque Dios ya está en Él y ha preparado el día para suplir todas
nuestras necesidades (Mat_6:25-34) y para que todo lo que nos suceda, si
realmente lo amamos de corazón, obre para nuestro bien (Rom_8:28-29).
En Heb_4:16
la Palabra nos enseña que tenemos libre acceso a Su Trono de Gracia y
Misericordia en todo tiempo, para encontrar Su oportuno socorro. Y ello
significa Misericordia para el día de ayer, Gracia para un nuevo comienzo y
bendición el día de hoy, de tal manera que por donde veamos el día, delante de
Dios hoy tenemos un nuevo día, una nueva oportunidad (2Co_5:17), un nuevo
comienzo.
Ayer
ya pasó, mañana no sabemos si llegará ni lo que traerá, hoy es el único día que
tenemos seguro, y también Dios lo tiene en Sus manos: lo planeó (Sal_139:16),
ya determino su rumbo y nuestros caminos (Sal_23:2-3) que son de bien para
darnos un futuro y una esperanza si le oímos y le seguimos, Él ya proveyó para
todas las necesidades del día (Sal_23:1). ¿Qué más podríamos desear?
Dejemos
que Él dirija nuestro día y todo nos saldrá bien sin lugar a duda (Sal_119:105,
Rom_8:14), no tropezaremos, no tendremos derrota, ni fallos, ni malas
decisiones, ni errores, ni pecados. Hoy es el día para vivir, hoy es el día
para disfrutar, hoy es el día para crecer y disfrutar de Su Amor, Su
Misericordia y Su Gracia.
No permitamos
que el afán, la tristeza, el desánimo o cualquier otra emoción negativa invada
nuestro día. Hoy es el día para que nos gocemos y nos alegremos en Él (Sal_118:24).
Hagamos del día un día pletórico, un día de victoria, un día de bendición. El
Padre ya preparó todo para que sea así ¿estamos nosotros dispuestos a hacer
nuestra parte para que ello se haga una realidad? (Deu_30:19-20).
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