lunes, 16 de febrero de 2026

La obediencia, ¿bendición o castigo?

 

LA OBEDIENCIA ¿BENDICIÓN O CASTIGO?

 

Muchas personas en el mundo tienen la idea de que la obediencia es un castigo o un instrumento para refrenar el darnos gusto y experimentar los “placeres de la vida”, y tienen razón parcialmente, si por gusto y/o “placeres de la vida” entendemos la vida licenciosa de pecado: hedonismo, placer sexual, materialismo, codicia, orgullo, vanagloria, etc. Y ello porque el diablo, el mundo y la carne encuentran en la obediencia un obstáculo para sus objetivos de robar, matar y destruir (Jua_10:10, Ro _6:23). Esas ideas y cualquier otra que sea negativa respecto a la obediencia tienen el mismo origen y tienen el mismo propósito.

 

Yendo un poco más profundo en el concepto, la desobediencia (junto con la rebelión y la obstinación) tienen su origen en el diablo mismo, y es la expresión de su esencia. El diablo, que anteriormente a su caída era Luzbel, un querubín protector (Isa_14:12-16, Eze_28:14), cayó en desobediencia, rebelión y obstinación delante de Dios, y con ello, no solo perdió su alto privilegio delante de Dios, sino que se privó a sí mismo de la bendición de vivir eternamente en las delicias de la presencia de Dios y del cielo. Su naturaleza original fue totalmente transformada por la desobediencia de la misma manera que transforma la nuestra: de Lucero de la mañana pasó a ser tiniebla, de Querubin delante de Dios, paso a ser el rey del infierno condenado eternamente.

 

Y de la misma manera la desobediencia opera en nosotros. Adán y Eva fueron creados para vivir en el Edén, en una vida perfecta en obediencia a Dios (Gen_2:15-17). Sin embargo, vino el diablo y les ofreció “placer”, “gusto”, “satisfacción”, etc., (Gen_3:1-5) si le obedecían a Él (desobedeciendo a Dios), que resultaron ser falsas promesas cuando cayeron en la desobediencia y se enfrentaron al resultado de sus malas decisiones: muerte, dolor, adversidad, división, etc. (Gen_3:6-19).

 

Si observamos bien esos versículos de Gen_3, cuando desobedecemos en realidad estamos manifestando la esencia de la naturaleza del diablo, en lugar de manifestar la esencia de la naturaleza de Dios que es la obediencia, y nos privamos de la luz, la bendición, la vida, la paz, y todo lo bueno de Dios, para vivir la oscuridad, la maldición, la muerte, el temor, la inseguridad, el dolor y todo lo malo del diablo.

 

Una vez establecido el origen y la esencia de la desobediencia, que promete “satisfacción” pero su fin es muerte (Pro_16:25, Rom_6:23), podemos empezar a comprender la realidad de la obediencia.  La obediencia es, en realidad, un muro de protección para que nuestra vida no se vaya por un despeñadero, es la valla de protección que nos mantiene en el camino de la vida buena y de las bendiciones de Dios. Es un muro de protección y una valla de amor que nuestro Buen Padre y Dios ha establecido para nosotros para que no nos desviemos del camino de la bendición (Efe_1:3), abundancia (Jua_10:10), plenitud (Efe_1:22-23), prosperidad (3Jn_1:2), victoria (Rom_8:31-39), crecimiento y aumento (Pro_4:18) que forman parte de Sus planes de bien para nosotros Sus hijos, para darnos un futuro (terrenal) y una esperanza (eternidad).

 

La obediencia es un regalo de amor de Dios para nosotros que viene acompañado del Espíritu Santo que Dios nos da por Su Gracia en la salvación, por cuanto es el resultado del dominio propio que es el fruto del Espíritu que mora en nosotros desde la salvación y hasta la eternidad (1Co_6:19, Jua_7:37-39, Jua_14:15-19, Eze_36:27), además de que el Espíritu Santo nos regala el poder para obedecer (Hch_1:8).  

 

La obediencia es bendición también por cuanto es el “camino” por el cual las bendiciones que son por gracia por medio de la fe (Efe_2:8-9) vienen a nosotros (Deu_28:1-2, Mat_6:33). Y la obediencia también es conveniencia porque por ella somos bendecidos en todo lo que hemos mencionado anteriormente.  La obediencia es conveniencia para nosotros porque nos alinea con los planes y el propósito de Dios para nuestras vidas que son buenos, agradables y perfectos (Rom_12:2) y es siembra de la que recibiremos una cosecha de bendición y vida eterna (Gal_6:7-8). 

 

De tal manera que, si anteriormente hemos pensado que la obediencia es sacrificio, obstáculo para “disfrutar de la vida”, algo pesado, difícil o castigadora (cuando la Verdad es que todos esos calificativos en realidad corresponden a la desobediencia) es tiempo de cambiar de mentalidad (la vieja manera de pensar) renovando nuestra mente con la Verdad (Jua_14:6) que es el Camino, la Verdad y la Vida.

 

Si quieres experimentar este aliento del cielo en tu vida y aún no le has entregado tu vida a Cristo de todo corazón (Jua_1:12, Rom_10:8-10, Rom_10:13) hoy es el día de hacerlo con una sencilla oración allí donde estés, pidiéndole que perdone tus pecados, ayude tu incredulidad y por Su Espíritu Santo te guíe para experimentarlo, sabiendo que Cristo no vino al mundo para condenarte sino para que seas salvo por Él (Jua_3:16-17) y que si tú vienes a Él no te echará fuera, sin importar tu condición (no requiere ningún cambio previo) sino que te dará la libertad para vivir todo aquello que Él nos ha prometido (Jua_6:37, Jua_8:31-32, Jua_8:36).

 

 

 

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