DIAS DE DESCANSO.
Una
buena cantidad de días de
nuestra vida nos encontramos frente a dificultades, problemas, adversidades,
emergencias, accidentes, malas decisiones, fracasos, pecados, errores, etc., y todas
esas cosas nos preocupan, nos angustian, nos agobian, nos fatigan, nos
sobrecargan, nos cansan. Y pensamos que no hay soluciones, o son muy difíciles o son imposibles.
Pero hay Alguien que puede solucionar
todo ello: Cristo (Mat_11:28-30). Él nos ha prometido que si venimos a
Él con nuestras cargas (cuales quiera que sean), en mansedumbre y humildad, Él
nos hará descansar. Ello significa que le reconozcamos como el Señor y Salvador
de nuestras vidas, no solo en un momento determinado sino todo el tiempo de
nuestras vidas, y entonces nuestras cargas se irán. No desaparecen, pero
tendremos una manera totalmente diferente de afrontarlas sabiendo que si
estamos en Cristo todas las cosas obrarán para bien (Rom_8:28-29), que
en toda las cosas seremos más que vencedores (Rom_8:37) y que nada ni
nadie nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús (Rom_8:38-39).
Jesús es el Camino, la Verdad y la
Vida (Jua-14:6) y ello significa que Él es el Camino hacia la solución
de todas las situaciones de la vida; que la Verdad para esas soluciones solo la
encontramos en Él y en Su Palabra bajo la dirección del Espíritu Santo (Sal_119:105,
Rom_8:14) y que por ello tendremos Vida y Vida en abundancia (Jua_10:10),
plena (Efe_1:22-23), bendecida (Efe_1:3), próspera en todas las
áreas de nuestra vida y por ello en todo nos irá bien (3Jn_1:2), en
aumento (Pro_4:18, Fil_1:6), y viviremos en los planes de Dios para cada
uno de nosotros, planes de bien para darnos un futuro (terrenal) y una
esperanza (eterna).
Para Dios no hay nada imposible (Luc_1:37)
y para el que puede creer todo es posible (Mar_9:23). Él es nuestro
Todopoderoso (todo lo puede) Padre, que como Buen Padre tiene cuidado de
nosotros en todos los aspectos de la vida y quiere lo mejor para cada uno de
Sus hijos. Él de ninguna manera se deleita en nuestras adversidades, que por
nuestra naturaleza imperfecta y porque vivimos en un mundo imperfecto tendremos
que afrontar (Jua_16:33), pero nos garantiza la victoria frente a todas
ellas si nos mantenemos firmes en Él (Efe_6:10-13) y las va a usar para
que nos vaya aún mejor en la vida (1Pe_5:8-10) y para reforzar nuestra
esperanza de la vida eterna (1Pe_1:5-6).
Él es experto en deshacer las obras
del mal, del pecado, los errores, los fracasos, etc. (1Jn_3:8) y Su
misericordia para con nosotros es nueva cada mañana, porque seguramente cada
mañana la necesitamos precisamente por nuestras imperfecciones que nos hacen
tomar decisiones equivocadas, pero Él está presta a perdonarnos (1Jn_1:9) si las
reconocemos, y no solo a perdonarnos sino que también a limpiarnos de toda
maldad y a enseñarnos para que no volvamos a caer en semejantes cosas.
Él es experto en levantarnos desde el
fondo de la desesperación y de las situaciones enredadas que podemos afrontar
en nuestras vidas por nuestras malas decisiones (Sal_40:2). Solo hay una condición, que como dice Jesús
en Mat_11:28-30, es fácil y ligera.
Él no solo quiere ser nuestro ayudador, bombero, consejero externo o
algo parecido para enfrentar las situaciones contrarias de nuestra vida. Él quiere ser nuestro Señor y Salvador, de
cada día, y no solo ayudarnos cuando estamos en problemas, sino ayudarnos a no
meternos en problemas, a vivir vidas cada día más plenas, en libertad, en
victoria, porque Él es Dios, no bombero, Él es Señor, no rescatista para
sacarnos de problemas, Él es Señor de lo interno, no consejero externo.
Recordemos como empezamos con este
Aliento del Cielo, con Mat_11.28-30: nos exhorta a venir a Él para que
podamos descansar, pero necesitamos ponernos su yugo (apoyo, dirección,
obediencia) porque es fácil (Él nos empodera con el Espíritu Santo para que lo
podamos hacer, Hch_1:8, Rom_8:26) y ligera su carga (en contraposición a
lo pesada que es la carga sin Él, y además sin futuro y sin esperanza seguros).
Él nos enseñará a ser mansos (no hacer lo que se nos da la gana o lo que nos
parece mejor en nuestra propia opinión, Pro_16:25), y humildes
(mantenernos unidos a Él entendiendo que separados de Él nada podemos hacer
para garantizarnos un futuro abundante, pleno, bendecido, en victoria y en
ascenso, además de la esperanza de la vida eterna. Y su promesa (el resultado)
es que hallaremos descanso para nuestras almas (vencer el lado negativo de las
emociones y vivir en el lado positivo de ellas): amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio (Gal_5:22-23),
cosas que nos son tan necesarias en este mundo tan lleno de todo lo contrario.
Por
ello, si quieres experimentar este aliento del cielo en tu vida y aún no le has
entregado tu vida a Cristo de todo corazón (Jua_1:12, Rom_10:8-10, Rom_10:13)
hoy es el día de hacerlo con una sencilla oración allí donde estés, pidiéndole
que perdone tus pecados, ayude tu incredulidad y por Su Espíritu Santo te guíe
para experimentarlo, sabiendo que Cristo no vino al mundo para condenarte sino
para que seas salvo por Él (Jua_3:16-17) y que si tú vienes a Él no te
echará fuera, sin importar tu condición (no requiere ningún cambio previo) sino
que te dará la libertad para vivir todo aquello que Él nos ha prometido (Jua_6:37,
Jua_8:31-32, Jua_8:36).
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