Tanto que agradecer.
TANTO QUE AGRADECER. Ninguno de nosotros decidió donde ni cuando nacer, no escogimos a nuestros padres ni el ambiente en el cual viviríamos. Sin embargo, ninguno de nosotros ni nuestras circunstancias de vida son el resultado de la casualidad sino somos el resultado de un plan que fue elaborado y determinado desde antes de la fundación del mundo ( Mat_25:34, Efe_1:4 ). Ese plan se concretó en el momento de nuestra concepción, estando Dios presente en el momento exacto y estando presente en el vientre de nuestra madre viendo que fueran formadas todas las cosas que íbamos a necesitar de acuerdo con Su plan para cada uno de nuestros días ( Sal_139:13-16 ). Nada fue dejado al azar o a la casualidad, todo fue hecho de acuerdo con Su plan maestro para nuestro bien, en primer lugar, para que le buscáramos ( Hch_17:26-28 ) y en segundo lugar, para que pudiéramos vivir de acuerdo con sus planes de bien para darnos un futuro y una esperanza ( Jer_29:11 ). ...